lunes, diciembre 5

Mitos de las Estaciones del Metro del DF

El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México se inauguró el 4 de septiembre de 1969, tras dos años de construcción. Llegó a ser el metro más moderno y de mayor extensión del mundo, superando a los existentes en Nueva York, Tokio, Buenos Aires, París y Londres. Con el tiempo, se fueron incorporando nuevas líneas que conectaron a la mayor parte de la capital mexicana y a la zona conurbada.
El metro es uno de los lugares y medios de transporte más cotidianos de la ciudad. Diario es usado por miles de personas, y como era de esperarse, existen muchos misterios al rededor de él.



La Raza, Tlatelolco, Viveros y Miguel Ángel de Quevedo:
Hay reportes de ratas gigantes en las vías, y varios testigos entre los que se cuentan vagabundos, empleados del metro y espeleólogos urbanos rumoran haber visto una extraña figura deforme en los túneles que van de Tlatelolco a La Raza; y otros han oído rugidos y chillidos en los túneles que van de Viveros a Miguel Ángel de Quevedo.

Una leyenda urbana narra la historia de un "hombre rata" encontrado cerca de la estación Viveros.


Pino Suarez
Dicen que una noche del 2001 cuando el metro termina de dar servicio, Don Guillermo, uno de los encargados de revisar que todo esté bien en las vías, estaba solo haciendo su habitual inspección, cuando de pronto se encontró a un hombre que hacía exactamente lo mismo. Don Guillermo se sacó de onda, pues él conocía a todos los cuidadores que estaban en el turno, y este señor definitivamente no era uno de ellos. Le preguntó su nombre y sus datos, y el misterioso señor le contestó cosas que daban a entender que sí trabajaba ahí. Pero como buen mexicano desconfiado, don Memo lo reportó a su jefe, de todas formas. El jefe, sorprendido, le enseñó fotos del misterioso trabajador, y le contó que había muerto hace algunos años, y que además, no había sido el único que se lo había encontrado: el muertito diario pasaba a esa misma hora. Resulta que en vida lo arrolló un vagón descompuesto mientras él revisaba las vías.

En esta misma estación se rumora que hay un túnel, que supuestamente es visible, por el que desvían los vagones cuando alguien se suicida en las vías.

En el libro de Fantasmas de la Ciudad de México, se encuentra el testimonio de un empleado del metro que tuvo la oportunidad de ver a un indígena fantasmal llorando en las vías entre Pino Suárez y Zócalo.


Zócalo:
Existe un túnel para desviar el metro en caso de que alguien se suicide en las vías.
Se habla de la aparición de figuras que datan de tiempos de Tenochtitlán en la estación y sus inmediaciones.


Metro Merced
Se rumora que en los años 80, más o menos a las dos de la tarde, un señor en el andén empezó a gotear sangre, por debajo de su abrigo. No se sabe exactamente como, pero algunas personas que estaban cerca se dieron cuenta de que el señor llevaba escondidas dos manos de mujer, llenas de joyas. Es una historia muy perturbadora, pero a nosotros nos suena a cuento chino.


Tacubaya:
En las vías del metro pueden escucharse gritos humanos tras el cierre de estación.


Aeropuerto:
En las inmediaciones de la estación se aparece el fantasma de una niña a usuarios que caminan por los túneles cuando estos se encuentran relativamente vacíos. La niña le pide al usuario que si puede jugar con ella, y de aceptar, la niña arroja el juguete y para horror de la víctima, descubre que es en realidad la caeza de la niña. Otra variación dice que la niña pide que se le amarren las agujetas, y al agacharse para hacerlo, se descubre que la niña no tiene piernas y que ha desaparecido.


Taxqueña-Cuatro Caminos... y más
Se rumora que Cuatro Caminos no es la última estación viniendo de Taxqueña. Dicen que el metro llega a una estación secreta hecha únicamente para militares, que está cerca del Toreo. Fue diseñada para que el ejército llegue al Zócalo rápidamente si se llega a presentar una emergencia.

Otras estaciones
Dicen que hay túneles y vías que te llevan a estaciones fantasmas (no estaciones con seres, sino estaciones abandonadas). Pero lo más fumado de estos rumores de lugares secretos, es que si logras quedarte en un vagón después de que terminen los servicios, o sea, si te quedas dormidote y al de la limpieza le da cosa despertarte, el tren recorre varios lugares, entre los que se encuentra un lago subterráneo.

Hubo una época en las que constantemente había amenazas de bombas en el transporte público. Los cuidadores del metro encontraban bolsas o maletas sospechosas, pero no tenían explosivos, sino ropa, joyas, y toda clase de artículos robados. Cuenta la leyenda que, en un chequeo de esos, encontraron una bolsa con un feto humano.

Otra leyenda ochentera cuenta que había un asesino rondando por distintas líneas. Su modus operandi consistía en aventar a las vías a las personas que estaban más cerca. Esto lo hacía en cuanto el vagón salía del túnel. Después, el asesino se iba tranquilamente. Ante el asombro y la perturbación, la gente era incapaz de reaccionar ante lo que acababa de pasar. Nunca se supo la identidad del asesino


Fuentes:::

http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.com

http://www.chilango.com/ciudad/nota/2011/05/28/los-misterios-del-metro-de-la-ciudad-de-mexico